Asilah y su Medina bañada por el Atlántico

Asilah o Arcila, aunque también conocida por Assilah, es una ciudad de la costa atlántica situada a pocos kilómetros de la ciudad de Tánger. La ciudad es un punto turístico de gran afluencia ya que su Medina histórica, sus vistas y sus playas hacen de Asilah un lugar con un encanto especial.

La Medina de Asilah

Lo verdaderamente interesante de Asilah es su Medina junto al mar, de casas blancas y azules añil con estrechas calles que nos harán creer que estamos en un pueblecito típico isleño. Por lo general, las calles de la Medina de Asilah son luminosas y limpias, lo que sumado al silencio general, el empedrado de sus calles y el color calmado de sus paredes, hacen que el lugar te transporte a un estado de tranquilidad y sosiego.

La Medina tiene varias puertas de entrada a lo largo de su extensa muralla, puertas construidas por los portugueses en el siglo XV, como la puerta y torre de Bab Homar. Una vez en el interior de la Medina, visitado sus tiendas y recorrido sus calles, el mirador de Asilah se presenta como un punto clave en nuestra visita. Subiendo unas pequeñas escaleritas donde normalmente veremos a músicos callejeros tocando, desde este mirador podremos admirar puestas de sol que enrojecen el mar y el cielo, así como una vista de las playas de la ciudad.

Junto al mirador nos encontraremos con el cementerio musulmán de Asilah, con tumbas con decoraciones hechas de cerámica de diferentes colores y que tiene una belleza particular. Cerca de aquí, está el el mausoleo de Sidi Ahmed El Mansur, al que no pudimos entrar porque estaba cerrado al público.

Paseando por entre las calles de la Medina, podremos disfrutar de su encanto particular, puesto que en los muros nos encontraremos con diferentes murales pintados por artistas que participan en un concurso anual, lo que da a la ciudad un toque moderno y colorido.

Durante una tarde, decidimos dar una vuelta por los alrededores de la Medina y salimos por la mencionada puerta de Bab Homar, para dar de lleno con el Zoco Ahfir, una larga calle llena de tiendas, puestos de dulces marroquíes y restaurantes pero sin una belleza reseñable.

Asilah fue nuestro último destino antes de embarcarnos de nuevo al origen de nuestro viaje, la ciudad de Tánger y volver con el ferry hasta España. Si queréis más información de nuestro viaje por Marruecos, os invitamos a que os paséis por nuestras entradas sobre el país y os animéis a visitar este país en el que sus diferentes ciudades tienen una magia particular.

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