Qué hacer en Estambul, la ciudad que une Europa y Asia

No cabe duda de que Estambul es una de las ciudades más espectaculares del mundo, no solo ya porque estamos hablando de la antigua capital de imperio romano Constantinopla y de la vida apasionante de una ciudad histórica, sino porque sus preciosas mezquitas, su variada gastronomía y su condición de puente natural entre Europa y Asia hacen a Estambul una de las ciudades más visitadas por turistas llegados de cualquier parte del globo.

  • ¿QUÉ VER Y HACER EN ESTAMBUL? CONSEJOS ÚTILES.

Si estáis de visita por la capital turca o estáis dudando de si realizar este viaje, os invitamos a que no os perdáis estos imprescindibles de Estambul que hemos recopilado tras nuestro viaje a la ciudad. La atracción que siempre ha despertado Turquía entre los occidentales, ya desde los tiempos del Imperio Otomano, así como durante la etapa de la República de Mustafa Kemal Atatürk y la europeización de Turquía, ha conllevado a que la ciudad sea un hervidero de historias y experiencias que con el paso del tiempo han ido moldeando la ciudad con la consiguiente melancolía que el escritor turco Nobel de literatura 2006 Orhan Pamuk relata en Istanbul, donde la globalización principalmente ha supuesto el fin de una Estambul que cambia y crece continuamente sin apenas dejar tiempo a la ciudad a adaptarse a estos cambios. Esperamos que os guste este post y nos contéis que tal vuestra experiencia por la gran ciudad de Estambul.

NUESTROS 20 IMPRESCIBLES DE ESTAMBUL

1) MARAVILLARSE CON LA MEZQUITA DE SULTAN AHMET O MEZQUITA AZUL

Icono de la gran ciudad turca, la Mezquita de Sultan Ahmet, también conocida como la Mezquita Azul debido al color azul de los mosaicos de su interior, se sitúa justo en frente de otra gran mezquita de Estambul, la de Santa Sofía. La mezquita cuenta con seis minaretes visibles desde diferentes partes de la ciudad y junto a la magestuosidad de su arquitectura y la inmensidad y belleza de un interior iluminado con grandes lámparas, hacen que la Mezquita sea una de las mezquitas más visitadas de Estambul así como una de las más conocidas.

En las inmediaciones de la Mezquita Azul y de Santa Sofía veréis muchos perros como el de la foto. Son perros de la calle que viven en esta zona y que están controlados como podréis comprobar a través de los chips que tienen colocados en las orejas, es decir, no están totalmente abandonados a su suerte (queremos creer). Son perros de grandes dimensiones y muy bonitos, pero no os asustéis, no suelen acercarse a la gente y la mayor parte del tiempo están enroscados durmiendo en las zonas verdes.

2) DESCUBRIR LA CISTERNA BASÍLICA

La Cisterna Basílica es uno de los tesoros históricos más impresionantes de la ciudad de Estambul. Con sus 1.500 años de antigüedad, esta gran obra fue construida con el fin de acumular reservas de agua recogidas de la lluvia y así abastecer a la ciudad en caso de ataque, durante la época bizantina. La cisterna de Yerebatan o Yerebatan Sarnıcı, en turco, puede almacenar aproximadamente unos 100.000 metros cúbicos de agua y tiene 336 columnas de mármol de 9 metros de altura dispuestas en 12 filas de 28 columnas separadas entre sí por 4,8 metros. En el interior los efectos de luz combinado con la oscuridad y el reflejo con el agua, infiere una belleza única al lugar. Os animamos a buscar entre las 336 columnas dos cabezas de medusa que hacen de base (la medusa es el ser mitológico que convertía en piedra a quien mirara).

El precio es de 20 liras por persona y abre todos los días de 9:00 de la mañana a 17:30 de la tarde aunque en verano se alarga hasta las 18:30.

3) VISITAR LA BASÍLICA DE SANTA SOFÍA O HAGIA SOPHIA

Seguramente la basílica de Santa Sofía (o Ayasofya como la llaman los turcos) es la basílica-mezquita más apreciada de Estambul y la más simbólica de la ciudad. Fue construida durante el mandato de Justiniano (emperador romano de oriente – años 532 y 537) y es una de las obras más representativas del arte bizantino y a lo mejor os suena por haberla estudiado en alguna clase de historia del colegio o instituto. Un par de cientos de años más tarde, exactamente en 1453, Estambul fue ocupada por el Imperio Otomano y la basílica fue convertida en mezquita: le pusieron cuatro minaretes visibles desde distintos puntos de la gran ciudad. Ya en 1935, Mustafa Kemal Atatürk, lo transformó en un museo.

Cuando fuimos, el interior de Santa Sofía estaba en obras por lo que perdió una pizca de magia, no obstante, podemos confirmar que su interior es impresionante y que su iluminación, los medallones, las columnas y las enormes dimensiones de su sala principal, son una visita obligada en nuestra visita a Estambul. Como la mezquita es muy conocida, también se forman colas bastante largas. Hay que madrugar si se quiere ahorrar esperar en la calle un buen rato. El precio es de 40 liras y el horario es de 9 a 17 horas desde noviembre hasta abril y de 9 a 19 horas desde abril a octubre.

4) TRATAR DE NO COMPRAR NADA EN EL GRAN BAZAR DE ESTAMBUL

El Gran Bazar de Estambul (Kapalıçarşı) se encuentra entre Nurosmaniye, Mercan y Bezayit. Se trata de uno de los mercados más grandes y antiguos del mundo (1455, época de Mehmed II) y un símbolo de la ciudad que se debe visitar aunque no se tenga intención de comprar nada. Su horario es de 8:30 a 19:30 horas y los domingos cierra.

Tiene 22 puertas de entrada y salida y es muy fácil que os perdáis en su laberinto de calles y tiendas donde podréis adquirir todo tipo de souvenirs, productos, gastronomía, sishas, lámparas, marriconería, bolsos, artesanía, joyas, ropa, etc. El Bazar turco tiene casi 4.000 tiendas distribuidas en 64 calles, 45.000 metros cuadrados y da trabajo a unas 20.000 personas de manera directa.

El Gran Bazar recibe alrededor de medio millón de visitas diarias (siempre dependiendo de la época, por supuesto).Os recomendamos comprar aquí los posibles souvenirs o regalos y que regatéis! Tenéis que regatear! Es casi como una obligación y puede llegar a ser divertido. Es increíble la capacidad de negociación de los vendedores y el control de varias lenguas.

5) CONOCER EL PUENTE DE GALATA Y LA TORRE DE GALATA

El puente de Galata es uno de los iconos más importantes de Estambul ya que une las dos orillas de Estambul, Eminönü y Beyoglü. En el puente veréis como decenas de pescadores pasan el día pescando, llueve o truene. Veréis muchas cañas asomar por los laterales del puente y, aunque el puente en realidad no es muy bonito, es representativo de la ciudad y el lugar por el que pasan miles de personas al día.

Al fondo del puente, veremos la Torre Galata que se construyó en 1348 (se llama así debido a la ciudadela de los genoveses que se llamaba Galata). Antiguamente torre vigia para alertar de las galeras que arribaban alllamado Cuerno de Oro (el estrecho del Bósforo que divide a la ciudad). Se puede subir e incluso en la parte superior hay un restaurante.

6) COMER UN BOCADILLO DE CABALLA

En la parte baja del puente de Galata en la parte de Eminönü encontraries unos puestecitos de balik ekmek, un bocadillo de caballa que nos dará fuerzas antes de cruzar el puente. Los bocadillos se pueden comprar por tan solo 5 libras turcas y son servidos desde unas embarcaciones de curiosa decoración que tienen unas planchas enorme, desde donde los propios cocineros se pasan el día vendiendo bocadillos (cuidado con las posibles espinas!).

7) ENTRAR EN LA MEZQUITA YENI CAMII O MEZQUITA NUEVA

Junto al puente de Galata, la Mezquita Nueva goza de una posición privilegiada en la ciudad de Estambul. Es una mezquita de grandes dimensiones y que en sus inmediaciones entre el trasiego de gente encontraremos mercados, baños, venta de comida para pájaros y las entradas al bazar egipcio o bazar de las especias.

8) DISFRUTAR DEL BAZAR DE LAS ESPECIAS O BAZAR EGIPCIO 

Junto a la Mezquinta Nueva, e Bazar Egipcio es un mercado colorido con tenderos llenos de dulces, frutos secos, baklava, etc. El nombre de Bazar Egipcio se remonta a cuando la ciudad era un lugar importante de mercaderes en la ruta de la seda. Construido en forma de L y de menos tamaño que el Gran Bazar, tiene 6 puertas de entrada y merece la pena visitarlo y disfrutar de sus aromas y colores.

9) HACER LARGAS COLAS EN EL PALACIO DE DOLMABAHÇE

El Palacio Dolmabahçe es una imponente mansión de una gran fachada de más de 600 metros y una extensión de 15.000 metros cuadrados, lo que le hace el edificio más grande de Turquía. Tiene 285 habitaciones, 6 baños turcos, 43 salas, 68 lavabos. Actualmente como museo y anteriormente como dependencias administrativas, fue construido entre 1843 y 1856 por orden del Sultán Abdülmecid. Muchos turistas hacen colas durante horas para visitar el complejo. Nosotros estuvimos varias horas congelados y con lluvia haciendo una cola que parecía no terminar. Cuando terminamos la visita nos quedamos con la sensación de que tampoco valía especialmente la pena la espera. Tiene un precio de 30 liras. Cierra los lunes y abre de martes a domingo desde las 9:00 hasta las 16:00 horas.

10) GIRAR CON LOS DERVICHES Y SU BAILE TRADICIONAL TURCO

En Estambul hay varios espectáculos de Mevleví o Derviches giradores, que se trata de una ceremonia de danza y meditación llamada Sema. Los derviches, todos hombres, acompañados de instrumentos musicales como la flauta y el tambor, giran sobre sí mismos a distintas velocidades mientras con los brazos extendidos generan una imagen simbólica de ascensión debido al curioso contoneo de sus trajes de faldas largas al girar. Esta danza fue inscrita en la Lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco.​ Nosotros fuimos a ver esta ceremonia en la mítica Estación de Sirkeci, la estación del Orient Express, el histórico tren que recorrío hasta los años 70 del siglo pasado Europa desde París hasta Estambul.

11) VISITAR EL PALACIO DE TOPKAPI

A diferencia del Palacio de Dolmanaçe, el Palacio de Topkapi si que nos pareció un lugar que merece la pena visitar. Sus patios, tesoros, su Harén, sus edificios y arquitectura merecen un alto en nuestra visita a la ciudad de Estambul. Desde este magnífico lugar los sultanes gobernaron el imperio otomano y vivieron junto a sus familias hasta mediados del siglo XIX. El Harén es uno de los lugares más importantes del palacio ya que era la parte del palacio donde vivían un conjunto de varios centenares de mujeres. El horario es de miércoles a lunes de 9:00 de la mañana a 17:00 de la tarde pero desde abril hasta octubre cierra un poco más tarde, a las 19:00, mientras que los martes cierra sus puertas. El precio del palacio es de 40 libras y 25 más por visitar el Harén.

12) ENCONTRAR LA PAZ EN LA MEZQUITA DE SULEIMAN O MEZQUITA DE SÜLEYMANIYE

Mucho menos turística, la mezquita de Suleiman es la mezquita más grande de Estambul. La finalización de las obras de la mezquita data de 1557 y restaurada en 1956 debido a distintos accidentes e incendios. Como se puede comprobar, el estado de la mezquita es bastante bueno y al no estar frecuentado por demasiados turistas, podremos disfrutar de una paz particular paseando por el enorme patio de la mezquita y sus magníficas vistas panorámicas de la ciudad.

13) PASAR POR PLAZA TAKSIM

Situada en el barrio de Beyoglü, en la zona europea de Estambul, esta plaza es un símbolo de Estambul: en el centro de la plaza nos encontramos con el Monumento a la República que conmemora el 5º aniversario de la fundación de la República turca en 1923. Nosotros llegamos en el moderno Metro de la ciudad y nos encontramos con una plaza tomada por la policía antidisturbios. En el año que fuimos nosotros (finales de 2013) hubieron multitudinarias concentraciones en esta plaza con fuertes enfrentamientos entre la policía y manifestantes turcos que clamaban por un país menos autoritario, más laico, con mayores derechos civiles, etc.Las imágenes en las televisiones europeas fueron bastante duras y mucha gente nos alertaba de viajar a Estambul en situaciones así. El gobierno turco actuó reprimiendo a los protestantes con gases lacrimógenos, productos irritantes y chorros a presión de agua, por lo que murieron tres manifestantes y un policía accidentalmente muerto.

14) AGOBIARSE EN ISTIKLAL CADDESI

Junto a la plaza Taksim, Istiklal Caddesi, también conocida por Avenida de la Independencia, es una de las principales arterias comerciales de la ciudad. Se trata del corazón comercial del barrio de Beyoglü, una larguísima calle donde miles de personas hacen sus compras en tiendas de todo tipo y acuden a sus cafés, pubs,  restaurantes, etc. (Se calcula que unos 3 millones de personas pasean por sus calles en un fin de semana). En el medio de la calle y tratando de hacerse paso entre el gentío hay un tranvía de línea que cruza toda la calle.

15) SUBIR AL CEMENTERIO DE EYÜP

El cementerio de Eyüp es otro de los símbolos de Estambul. Ubicado en la colina del Cuerno del Oro, este cementerio es un lugar sagrado para los musulmanes, por lo que es normal ver a mucha gente pasear entre sus cipreses, tumbas y columnas. Es un lugar de encuentro, no os preocupéis porque aquí no os estamos proponiendo ir a visitar tumbas. En realidad, el cementerio de Eyüp es un lugar bastante frecuentado donde muchos viajeros paran en el Pierre Loti Café, desde donde podremos disfrutar de unas maravillosas vistas de Estambul y del Bósforo.

16) HACER UN TOUR EN BARCO POR EL BÓSFORO

El tour largo por el Bósforo dura unas 6 horas y cuesta unas 15 libras turcas aproximadamente. El tour más corto, de 2 horas (el que cogimos nosotros) sale de Eminönü todos los días al mediodía. La salida de los ferry viene indicado por un cartel en la zona del puente de Galata que pone Boğaz İskelesi. El tour más corto llega hasta el puente Fatih y no hace paradas durante la travesía. El precio es de 20 liras turcas. Si se tiene tiempo, os recomendamos hacerlo: no es especialmente caro y se puede disfrutar de un viaje en barco por el Bósforo mientras se disfruta de las vistas de la costa de una ciudad que desde el mar nos parecerá enorme. En este tour podremos disfrutar de fortalezas, palacios, mansiones de todo tipo, mansiones ruinosas (tal y como las describe Orhan Pamuk en Istanbul), minaretes, bosques, edificios…

17) COMER UN KEBAP EN ESTAMBUL

Evidentemente si uno viaja a Estambul tiene que probar la gastronomía turca. Aunque aquí digamos Kebap, hay otros platos típicos turcos que son realmente buenos como el testi kebap, una carne que se introduce junto a verduras estofadas dentro de una vasija de barro que rompen a la hora de servirlo (bastante recomendable!). Los dulces típicos turcos o las delícias turcas (Lokum) los encontraréis en pastelerías donde encontraréis pasteles enormes, postres que nunca habíais oído hablar pero que tienen una pinta buenísima y, claro está, bandejas enormes de baklava.

En toda la ciudad os vais a encontrar cientos de restaurantes y puestos donde poder comer un kebap o un lamhacum, como en este sitio de Istiklal Caddesi, donde creo que vimos el Kebap más grande del mundo!

Nosotros probamos el primer kebap en Dönerci Şahin Usta, un pequeño negocio situado en medio de la calle cerca del Gran Bazar.

18) TOMAR UN TÉ TURCO Y FUMAR SISHA 

En realidad no hace falta decirlo, el té turco y la sisha forman parte de la cultura turca. Lo veremos continuamente en la calle y en los bares de toda la ciudad. No podemos irnos de Estambul sin probar su té y sin fumar su sisha de distintos sabores. 

19) PERDERSE POR LAS CALLES Y MERCADOS DE ESTAMBUL

La ciudad de Estambul es enorme y por eso nos encontraremos con mercados por calles en los que pensábamos que no había nada. Es normal encontrarse con calles y puestecitos que despiertan toda nuestra curiosidad. Os invitamos a que paséis por estos mercados y visitéis la ciudad en los alrededores del Bazar egipcio y la Basílica Cisterna. Eso sí, como en toda gran ciudad, no se está libre de peligros por lo que cuando decimos perderse, lo decimos en un tono más simbólico que real.

20) VIAJAR A ÜSKÜDAR PARA VER LA PUESTA DE SOL

Como colofón… un viaje a Üsküdar, la parte asiática de Estambul. Cruzar en ferry a Asia desde Estambul es algo que os recomendamos encarecidamente. Los ferrys que cruzan el bósforo salen cada 20 minutos en ambos sentidos. En Üsküdar, un barrio de pescadores, mercados y mezquitas, encontaréis unas vistas perfectas del atardecer turco con las mezquitas bañadas por el sol.  El precio del tour corto es de 4 € al cambio, tal vez un poco menos. Se puede coger desde Eminönü. El tour largo es más caro y dura mucho más. Nosotros también lo hicimos y no está mal, pero solo os recomendamos hacerlo si disponéis de suficiente tiempo. (Apunte: no os caigáis al agua, cuando fuimos nosotros estaba plagado de medusas!)

Notaréis que la zona es bastante tranquila y os recomendamos caminar por la ribera del mar hasta posicionaros a la altuar de la Torre de Leandro, también conocida por los turcos como Torre de la Doncella (un torreón en medio del mar). Desde el Café de las alfombras, gradas con alfombras y butacas donde podremos tomar un té turco o un salep (una bebida que se toma sobre todo en invierno para calentarse y se elabora con orquidea, canela y leche y que le da un sabor especial y está bastante bueno) mientras esperamos la puesta de sol en la parte europea. El atardecer en Estambul: posiblemente uno de los mejores momentos del viaje.

  • ¿Pensando en pasar la Nochevieja en Estambul?

Nosotros fuimos para celebrar el fin de año en Estambul y hemos decir que Estambul no se disfruta de igual manera en invierno. Seguramente en verano se pueda disfrutar más del color de las mezquitas y la ciudad recobre otro color, más alegre. Incluso en diciembre, la ciudad nos pareció preciosa pero estamos seguros, tras disfrutar de unas pocas horas de sol durante nuestro viaje, que con luz la ciudad es aún más bonita. Como destino de nochevieja no os recomendamos venir, sinceramente. Los restaurantes disparan los precios, el ambiente tampoco es del otro mundo y si sois tan afortunados como nosotros, posiblemente paséis la nochevieja como tanta otra gente, dentro del metro hacia Eminönü (para ver los fuegos de artificio del Puente de Galata). ¡Un desastre! 😀

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