Lo mejor de Mandalay, la antigua capital de Myanmar

Tras visitar Bagan y disfrutar de sus más de 2.000 templos, cogimos el autobús que habíamos previamente reservado por Internet e hicimos la ruta de Bagan a Mandalay. El viaje fue en un bus pequeño por carreteras a medio hacer y con varias paradas en pueblecitos donde se recogía gente y paquetes. No entendíamos nada de lo que ocurría pero al final llegamos sanos y salvos. En unas 4 horas aproximadamente se llega a Mandalay desde Bagan. El autobús nos dejó en el Hotel que habíamos reservado, en nuestro caso, el Thiri Thitstar Hotel.

EL PALACIO REAL DE MANDALAY

Conforme se llega a la ciudad uno se da cuenta de que es bastante amplia y que es un poco más caótica que el resto de las ciudades que hemos visitado hasta la fecha. El Palacio Real de Mandalay de la última monarquía de Birmania es, de alguna manera, nuestro punto de referencia en la ciudad ya que es bastante grande y su muralla se ve desde distintos puntos de la ciudad.

Para visitar Mandalay os recomendamos que no lo hagáis por libre. Cuando llegamos al hotel pensábamos que podíamos hacerlo por nuestra cuenta y tratar de visitar todo lo que teníamos en mente moviéndonos a nuestro aire. Si no tenéis una semana de tiempo para hacer esto, lo mejor que podéis hacer es contratar un taxi que os lleve a los puntos que queráis visitar. En nuestro caso tuvimos la suerte de que bajo nuestro hotel un taxista nos ofreció acompañarnos en la visita por la ciudad. Estaba acostumbrado a hacer este tipo de viajes con los turistas y disponía de información sobre los puntos de interés en un folio plastificado que nos facilitaba la comunicación ya que no hablaba inglés muy bien.

Coger un taxi para los dos días que estuvimos en Mandalay fue todo un acierto. Lo primero que hicimos fue visitar el Palacio de Mandalay que lo teníamos cerca del hotel. En la entrada compramos el Mandalay Archaeological Zone Free Card que da acceso a diferentes monumentos y lugares de interés turístico y cultural en Mandalay. El precio es de 10.000 KYATS/6 euros aprox. por persona y tiene una validez de 5 días.

El complejo del Palacio es enorme y fue el lugar de residencia de la última familia real birmana. En realidad, la visita consiste en muchos edificios vacíos y pequeños templos austeros. La ciudadela del Palacio de Mandalay tiene forma cuadrada, mide 413 hectáreas y está rodeada de cuatro muros de 2 km cada uno. Junto a los muros hay un foso que rodea toda la ciudadela con unas dimensiones de 64 metros de ancho y aproximadamente 5 metros de profundidad.

Tras la visita al Palacio, visitamos diferentes pagodas y monasterios como Shwenandaw Kyaung, Atumashi Kyaung, International Buddhist Academy, Bagaya Monastery, Mahamuni Buddha o Shwe Inn Bin Monastery.

Ya hacia el atardecer subimos a Mandalay Hill desde donde se ve toda la ciudad de Mandalay. Visitamos Kyauktawgyi Buddha Temple y desde las alturas estuvimos hablando con Tun-Tun, un novicio de 17 años con el que hablamos y nos reímos un buen rato. Nos invitó a visitar su templo y el lugar donde vivía junto a otros novicios y monjes (Luego os contamos esta visita!).

RESTAURANTE CAFÉ CITY EN MANDALAY

Antes de irnos a dormir fuimos a cenar algo al famoso restaurante Café City, un restaurante de estilo estadounidense con sillones de cuero rojo y ambiente moderno. Hay sitios donde comer mucho más baratos y con comida típica birmana pero nos apetecía también cambiar de comida (si no se come carne a veces puede resultar difícil dar con platos veggies y buenos a la vez). Al parecer este restaurante es frecuentado por las familias adineradas de Mandalay.

VISITA AL TEMPLO DE MAHA GANAYON KYAUNG, LAS RUINAS DE MINGUN & HSINBYUME PAGODA

Antes de empezar la ruta del segundo día en Mandalay nos fuimos a visitar a Tun-Tun al monasterio que nos había indicado que vivía. Llegamos y tras estar un tiempo vagando por la escuela donde estudiaba y ver a los futuros monjes jugar al fútbol, un chico que lo conocía nos llevó hasta su residencia donde habían decenas de chicos jóvenes y niños. Llamaron a Tun-Tun por el megáfono pero no estaba. Había salido a pedir comida junto con otros compañeros.

En este segundo día pagamos 60.000 KYAT (unos 35 euros) por estar durante todo el día con el taxista que nos organizó el recorrido para ver los distintos puntos que queríamos visitar: Mingun, Inwa, Sagaing Hill, Ava y, por último, U-Bein Bridge en Amarapura. Lo primero que hicimos fue visitar el Templo de Maha Ganayon Kyaung situado en Amarapura. En este templo vimos el lugar donde habitaban miles de monjes budistas y presenciamos el momento donde en fila recogían las ofrendas que les daban los visitantes e introducían en cuencos.

Antes de llegar a Mingun hicimos algunas paradas para ver los trabajos artesanos de Mandalay con materiales de mármol y madera. Sorprendía ver tantas esculturas budistas sin cara.

El viaje hasta Mingun se hace bastante largo pero merece la pena por su principal atractivo, la ruina Mingun Pahtodawgyi. Se trata de las ruinas del incompleto templo de Mingun, una enorme estupa inconclusa (pretendía ser la más grande del mundo con 150 metros) e iniciada por el rey Bodawpaya en 1790. Se dice que no se ha terminado porque una vez se terminara el rey moriría. Debido a un terremoto en 1839 el templo tiene grandes y visibles grietas que le añaden espectacularidad al monumento.

Cerca de este templo se encuentra Hsinbyume pagoda, posiblemente uno de los templos más bonitos de Myanmar. Su color blanco, junto a sus reflejos brillantes del sol y sus estructuras llenas de arcos hacen de este templo uno de los más espectaculares de nuestra visita. Merece la pena la visita.

SAGAING HILL

Tras visitar Mingun y sus pagodas fuimos a Sagaing Hill donde visitamos el templo U Min Thonze. Sagaing es un centro religioso y monástico, con numerosos monasterios budistas como estos que visitamos.

AVA (AWA – INWA) 

Por la tarde Aung nos dejó en el embarcadero que lleva a los visitantes en un barco hasta Ava por 1.300 KYAT / persona.

Al llegar a Ava un grupo de personas locales te asaltan, entre ellos niños que te piden dinero y tratan de venderte collares y artículos para turistas. Resulta un poco agobiante tener que ir diciendo a la gente cada dos por tres que no estás interesado en comprar nada. Para más sorpresa no había ninguna forma de visitar las zonas de Ava que se suelen visitar que no fuera tirado por caballos en un carro. Aunque en un principio no nos creíamos que era la única opción y pensábamos que era una forma de que los turistas cayeran en la trampa de coger el caballo por 10.000 KYAT, resultó que era la única (y lo peor: Sara es alérgica).

Tras un recorrido poco agradable, largo y con niños siguiendo nuestro carro corriendo a los lados tratando de vender cosas de manera insistente, conseguimos ver Maha Aung Mye Bonzan Monastery y otros templos de la zona como Daw Gyan Pagoda.

ATARDECER EN U-BEIN BRIDGE, AMARAPURA

Se estaba haciendo de noche y temíamos perdernos el atardecer en U-Bein Bridge de Amarapura. Era uno de los momentos que queríamos pasar tranquilamente mientras bajaba el sol pero tras la inesperada larga visita en Ava se nos hizo un poco tarde y llegamos al límite. El puente tiene un mercado con mucha gente alrededor y perros abandonados en un estado moribundo. Da bastante pena verlos pasear entre los coches y la gente en ese estado sin que se pueda hacer nada. U-Bein Bridge es uno de los paisajes más fotografiados de Myanmar ya que se trata del puente de teca más largo del mundo con más de 1.200 metros. Fue construido en 1.851 sobre el lago Taungthaman en Amarapura, a las afueras de Mandalay. Os recomendamos ver el atardecer en un barco de madera previa negociación con el barquero: pagamos 8.000 KYAT.

SANDAMUNI PAGODA & KUTHODAW PAGODA

El tercer día aprovechamos el poco tiempo que nos quedaba en Mandalay por la mañana para visitar Sandamuni Pagoda. El calor, incluso a tempranas horas, es asfixiante.

Kuthodaw Pagoda, otro de los lugares más bonitos de Mandalay. Sus largas calles contienen partes de un libro que consiguen conformar el libro más grande del mundo. En este lugar Sara se puso Thanaka en la cara, la crema solar que usan las birmanas, también a modo decorativo, para protegerse del sol.

Posiblemente Mandalay sea de los lugares más diversos y con más visitas de interés para realizar de entre las demás ciudades que visitamos en Myanmar. Tiene muchos sitios y a unas distancias relativamente grandes por lo que para verla bien merece la pena, en primer lugar un taxi que os acompañe durante todo el viaje y, segundo, más de 2 días. Tras Mandalay nos vamos a Kalaw, a hacer trekking por Myanmar! ¿Os atrevéis?

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